lincoln

14.01.2016 | Día 20 | 386km| General Pinto.

El reloj marca más de medianoche, dormimos frescos gracias a un ventilador en el salón de casa de Esteban, miembro de Couchsurfing, que amablemente nos acepta cuando le escribimos contándole del viaje y que vamos a pasar por Lincoln.

Suena una sirena fuera a tal volumen que me hace abrir los ojos al momento y mirar a Gonza.

 

  • -¿ Qué es eso? Le digo.

  • -Los bomberos. Me dice sin inmutarse ni abrir los ojos.

  • -Ostras, ¿Y no tienen una sirena más tranqui? Parece que nos están llamando a todos a entrar a los bunkers porque se viene un ciclón. 

  • Son voluntarios, así se avisan para que los que están de turno se presenten.

  • ¡En serio? Es la primera vez que escucho una sirena tan fuerte. Me esta recordando a cuando en las pelis se viene un nuevo bombardeo y avisan a la población para que se esconda. ¡Que medo!

 

Está bien que después de más de seis años en Argentina aún aprenda cosas nuevas todos los días. Después vinieron las sirenas más comunes de camiones y coches oficiales. Y ya no me pude dormir en los siguientes 30 minutos.

En Argentina los bomberos son voluntarios, no cobran un sueldo, ni son funcionarios, ni cotizan a un estado que después se lo devolverá en pensión jubilatoria. Son personas con vocación por ayudar al prójimo, el trabajo en equipo y arrimar el hombro para que su comunidad viva mejor. En Brasil, como pudimos descubrir el año pasado, son brigadas militares con rangos internos los que se hacen cargo de la seguridad y el auxilio del municipio. 

interior provincia buenos aires

Llevamos 20 días de viaje. Vamos tranquilos y despacio. El calor aprieta, normal siendo pleno verano, y esto hace que a mediodía tengamos que parar forzosamente buscando alguna sombra donde comer algo y descansar. Si seguimos, será a partir de las 17hs, si seguimos con fuerza como para retomar viaje. En ocasiones ya nos quedamos en el lugar donde paramos al mediodía.

De Buenos Aires salimos en tren que en 2h nos dejó en Opendoor, capital nacional del polo. Es curioso e interesante saber de donde vienen los nombres de los pueblos que pasamos. Así como opendoor viene de una residencia-colonia psiquiátrica que había en el pueblo con un formato de “puertas abiertas”. Lincoln, que viene por el presidente de los EEUU, fue el primer pueblo que se fundó después del decreto que sacaron los estadounidenses diciendo: “el primer pueblo en fundarse este año se llamará como el presidente” y resulta que el pueblo fue en Argentina. ¡Ojo que también tienen a Washington!

Desde Mercedes viajamos por caminos de tierra, a otro ritmo con otro paisaje, campo y campo a disposición y pueblos tranquilos con gente afable, siempre con tiempo y ganas de charlar. Seguimos la antigua vía de ferrocarril que hoy hace la linea San Martín. Estaciones de principio de siglo construidas por los ingleses como parte de un proyecto de sistematización del tren como medio de transporte. Con los años se fueron perdiendo y no manteniendo y ahora solo algunas lineas funcionan.

ruta interior estacion de tren abandonada

Algunas estaciones abandonadas, otras recuperadas hacen nuestras paradas más amenas e ilustradas. Siempre nos imaginamos y comentamos lo que debió de ser el movimiento de esa estación, el tren llegar cargado de familias y mercancías.

Y empezamos a tener nuestras primeras buenas experiencias en el camino. El mismo día que salimos  y de camino a Luján un hombre salió a la ruta a darnos dos botellas heladas de agua así como a un corredor del tour de Francia le ofrecen avituallamiento.

 

  • Los ví antes en el pueblo, pensé que les vendría bien. Nos dijo
  • ¡Si! ¡Muchas gracias! Y se nos puso cara de “Feliz cumpleaños”.

 

castilla castilla

Ya conté en varias ocasiones que el viaje que llevamos es austero, simple y barato. Llevamos un presupuesto de 100 pesos argentinos/día. Lo que vendría a ser 7€/día entre los dos. A veces lo pasamos, a veces no llegamos. Por lo que de momento, y en esta parte del viaje vamos a intentar mantener este número. Esto hace que los ahorros que llevamos, las ganancias que vamos generando nos duren mucho. Si en el otro viaje hicimos temporada durante dos meses, ahorramos y salimos de viaje. En este el formato es llevar el chiringuito encima. Ofrecemos postales con fotos hechas por Gonza a colaboración y cuando tenemos oportunidad vendemos o intercambiamos las creaciones hechas en macrame. Nuestra intención no es ganar dinero, sino irnos manteniendo en el viaje. La manera de ganar dinero para ahorrar vendrá cuando nos asentemos en algún lugar unos meses con el objetivo de hacer alguna diferencia. De momento la apuesta está en el camino y en las personas que nos encontremos. Confiamos y lo tenemos comprobado que si le sonríes al mundo, este te devuelve la sonrisa multiplicada por 100%. Es una técnica asegurada, ¡pruébala!

– Castilla es más chico y con menos vida que aquí, no llega el asfalto. Está destinado a morir, yo no le doy más de 20 años. Nos dijeron antes de llegar.

Castilla es pequeña, no como su homónima española. Su estación ya no recibe ningún tren y su avenida principal es una vuelta al pasado, como si estuvieses visitando algún escenario de un capitulo de cuéntame.  Un hombre sentado bajo el porche de su casa nos saluda al pasar y aprovechamos para preguntarle la dirección a Rawson nuestra meta ese día. Muy amablemente nos ofrece agua fría y nos invita a sentarnos y descansar a la sombra que da su casa. Y charlamos. Y salió su mujer a unirse a la conversación. Charlamos del campo, de la vida en la ciudad, de los tiempos de ahora, de los tiempos de antes. De nuestro viaje, mucho de nuestro viaje. A la pregunta típica de ¿Y de donde sacan la plata para viajar así? Le contamos que ademas de viajar de una forma minimalista y ejercer el trueque siempre que podemos, ofrecemos postales a voluntad para quien quiera colaborar.

 

  • A ver, mostrámelas, dijo sin titubear. Y sacó 100 pesos.

  • Pero esa es mucha voluntad. Le dijo Gonza.

  • Elegí una, negra, le dijo el hombre a la señora.

 

Y así sin haber planeado, sin estrategia de marketing y sin infraestructura previa ganamos nuestros primeros 100 pesos. Que emplearíamos esa misma tarde en Rawson para comprar el almuerzo y merienda.

estación de servicio

Nuestra meta del día 30 era Chacabuco, a 15km y con mal humor debido al calor y viento en contra paramos a pedir agua a una empresa en el campo. Ivana, la chica que nos atendió en la recepción y que muy amablemente nos rellenó las botellas con agua fresca nos contactó con su amiga Silvana, que junto a su marido Javier y sus hijos Bautista y Maitena se reconocían viajeros y salían siempre que podían con una traffic que habían convertido en caravana. Organizaban y participaban de encuentros con otros viajeros. No dudaron en abrirnos las puertas de su quinta e invitarnos a pasar fin de año con ellos. Fue la primera familia que nos adoptó en este viaje y con la que nos quedamos una semana. 

Nací en La Coruña – España, tengo 35 años y vivo en movimiento desde 2005. Viajo sola, en pareja, con amigos, en familia… He vivido en tantas casas que ni recuerdo.
Desde diciembre de 2014 recorro Sudamérica en bicicleta.
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